He vivido de cerca la realidad de muchas mujeres durante el embarazo y sé que no siempre se habla de lo que realmente ocurre por dentro.
A veces hay emoción.
A veces hay miedo.
A veces hay una mezcla difícil de explicar.
Y muchas mujeres sienten culpa porque creen que deberían vivir el embarazo conectadas, felices y seguras todo el tiempo.
Pero la maternidad también se va construyendo.
Y el vínculo con tu bebé no tiene por qué aparecer de golpe: puede empezar poco a poco, en espacios pequeños, reales y sostenibles.
Por eso he creado esta meditación guiada: para ayudarte a parar, respirar, escuchar tu cuerpo y empezar a conectar con tu bebé desde un lugar amable, sin presión y a tu manera.