Muchas mujeres no se permiten sentirse madres del todo durante el embarazo.
A veces por miedo por si algo pasa.
A veces por no hacerse demasiadas ilusiones.
Por sentir que ese pensamiento que aparece y te dice: “hasta que no le vea, no será real”.
Y es normal que esto surga.
Pero quiero hacerte consciente de algo: desde que ves el positivo en el test de embarazo, todas las desiciones que tomas en tu día a día, las haces pensando en si es lo mejor para tu bebé.
✺ Lo que comes (te restringes alimentos y lavas todo como si no hubiera un mañana)
✺ Cómo descansas (duermes de lado sobre el lado derecho, aunque no sea tu posición favorita porque has leído que es lo mejor)
✺ Cómo te mueves (dejas de hacer ciertos ejercicios o incluso, empiezas a hacerlos)
✺ Lo que te informas (devoras libros de maternidad, parto y lactancia, vas clases de preparación al parto, cualquier duda se la preguntas a chatGPT...)
Ya estas ejerciendo de madre
Y es que es asombroso como desde antes que tu bebé nazca, se activa ese instinto protector y de cuidado
Y esta meditación no solo te recuerda esto, también te hace volver al momento presente, al aquí y al ahora, a sentir la conexión y vínculo que ya tienes con tu bebé.